Amamos las ideas, buscamos los principios pero no reparamos en el mecanismo. ¿Si no existiera el agua querríamos, desearíamos, beberla igual? La certeza de que el suelo volverá a ser firme mañana cuando nos levantemos no tiene el mismo nivel de solidez que el principio de igualdad. ¿Cómo de inamovible es un ideal? Este, al fin y al cabo, no es más que una querencia y lo que queramos o no depende del contexto. Dotar a una prefencia, ya sea individual o colectiva, de inamovilida es un acto de irresponsabilidad ran grande como ignorarla. Los dos errores pecan en el mismo razonamiento: creer que el contextode hoy será el mismo que el de mañana; creer que el mundo no va a cambiar de un día para otro y que, si lo hace, va a ser a nuestra voluntad, poco a poco, para no producir ningún, para no alterar ningún equilibrio. Con esto no quiero decir que no exista ninguna certeza en la vida sino que, las que hay, ponen en cuarentena continua todo lo que vaya más allá de la mera existencia...